EL CONJUNTO ARQUITECTÓNICO

Las Bodegas FUNDADOR son las más antiguas de Jerez pues su fundación data del año 1730.

El conjunto de edificaciones que compone el núcleo histórico de la Bodega tiene dos accesos principales. entradaUno de ellos, el situado en la parte sur, se localiza en la zona denominada Puerta de Rota, así conocida porque en ese lugar se encontraba una de las puertas de la muralla árabe que rodeaba a la ciudad durante la Edad Media y de la cual quedan aún varios tramos bien conservados. Esta entrada cuenta con un hermoso jardín diseñado en 1823 y que posee casi cien especies distintas de plantas y árboles tanto autóctonos como de otras procedencias.

La fachada norte se encuentra en la calle San Ildefonso, en pleno corazón del Jerez medieval. Desde la puerta de entrada a la bodega pueden contemplarse algunos de los monumentos más representativos de Jerez como son la Catedral, el Convento del espíritu Santo, la Iglesia de San Mateo y la torre barroca de la Iglesia de San Miguel.

Las bodegas están perfectamente integradas en el diseño urbanístico del Jerez del siglo XVIII, constituyéndose en uno de los mejores ejemplos de lo que localmente se conoce como “arquitectura bodeguera”, grandes edificios que manifiestan la importancia que la industria vitivinícola ha tenido siempre en la ciudad y su entorno.

BODEGAS HISTÓRICAS

De entre todos los edificios que componen la totalidad de las bodegas algunos de ellos forman el verdadero corazón del conjunto histórico: San Pedro, El Castillo, El Molino, La Tribuna y La Luz.

La parte alta del núcleo histórico comunica con la parte baja a través de la Bodega del Castillo. Este edificio, reconstruido en su interior, conserva aún parte de una de las torres que protegían la antigua muralla medieval. En ella hay una lápida que da cuenta del hecho de que, el año 1264, Alfonso X El Sabio, entregó este antiguo edificio a Beltrán Riquelme, alcalde de los jerezanos cristianos, para “dar descanso a sus caballerizas” y así reconocer el apoyo que prestaron a las tropas cristianas para expulsar de la ciudad a los almohades.

Esta parte alta de la bodega estaba incomunicada con la parte baja hasta que, en 1904, Pedro Domecq Núñez de Villavicencio aprovechó una visita que giró a la Bodega el rey Alfonso XIII, para hacer construir una escalera que conectase con el resto de las bodegas del núcleo histórico. De esta forma, el itinerario de visita quedaba completo y oficialmente inaugurado.

La fundación se remonta al año 1730, aprovechando un edificio que albergó un antiguo molino del siglo XVII y que hoy es la bodega más representativa y la que más fielmente reproduce la rica historia de la empresa. El tiempo parece haberse detenido para permitir a los visitantes dar un salto atrás en la historia del vino y del brandy de Jerez. Son muchas las anécdotas y curiosidades que encierran estas paredes centenarias.

Aquí descansan soleras ancestrales, los vinos y Brandies que fueron el origen de las marcas que hoy todos conocemos. Son verdaderas reliquias, joyas de la enología cuyas edades medias rondan los cien años. Existe también la primera bota de Fundador, firmada por el Rey Alfonso XIII.

También se hayan en este rincón las botas que se dedicaron a muchos de los ilustres visitantes que pasaron por la bodega. Los reyes Fernando VII, Victoria Eugenia, Umberto I de Italia, personalidades de la talla de Alexander Fleming, Octavio Paz, Gregorio Marañón, Andrés Segovia, Jacinto Benavente y amigos de la Casa no menos conocidos como Plácido Domingo, Severiano Ballesteros, Antonio Machín, etc. Todos ellos tuvieron la ocasión de disfrutar de una copa de los más preciados vinos y Brandies.

BODEGA EL MOLINO Y LA TRIBUNA

La Bodega El Molino da paso al Patio del Sagrado Corazón, espacio abierto con arcos y columnas de piedra y flanqueado por limoneros, naranjos, rosales y flores diversas que llenan de colorido y aromas las primaveras . En uno de sus extremos, el patio da al gran jardín de Puerta de Rota y, en el otro, se encuentra el acceso al edificio de oficinas frente a cuya entrada hay una pequeña fuente que contiene en el centro un busto dedicado a Pedro Domecq Loustau.

Cruzando el Patio del Sagrado Corazón se entra en la Bodega La Tribuna, edificio gemelo al de la Bodega El Molino, pero de construcción posterior.

Tiempo atrás, en esta bodega se disponían los vinos para su posterior transporte y embarque. Entonces, la exportación se realizaba en botas y no en botellas. Esta circunstancia hizo que a la Bodega de La Tribuna se la conociera antiguamente, de forma familiar, como la “bodega de preparación”.

Desde la Bodega La Tribuna se pasa al Patio de La Luz, pequeño pero no menos hermoso y pintoresco que los otros.

Las holandas que Pedro Domecq destiló con mimo y paciencia y que fueron el origen de Fundador, estuvieron almacenadas durante años en la Bodega de la Luz, así llamada por ser la primera que contó con luz eléctrica, a finales del siglo XIX.

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LOS CLAUSTROS

 

El más bello rincón del conjunto de edificios desde el punto de vista arquitectónico. Este patio, parcialmente cubierto, fue claustro del Convento del Espíritu Santo, el más antiguo de los existentes en Jerez y que data del siglo XIV. Evitando su total deterioro, Domecq lo compró a las dominicas a finales del siglo XIX y lo fue restaurando hasta conseguir devolverle su peculiar fisonomía, logrando así salvar tres cuartas partes de su estructura primitiva.

BODEGA LA MEZQUITA

Esta colosal bodega, la mayor de nuestras bodegas y una de las mayores del mundo, es de moderna construcción pues se inauguró en el año 1974, justo para celebrar los 100 años de la marca Fundador, el más antiguo de todos los Brandies españoles.

El ingeniero que la diseñó y dirigió las obras, Javier Soto López-Dóriga, nunca pensó en llamarla “La Mezquita”, pues su encargo era construir una bodega monumental para almacenar todo el soleraje de Fundador. Su nombre original fue “La Gran Bodega”. El aspecto interior del edificio, con cientos de arcos de herradura, y sus dimensiones, hicieron inevitable que poco tiempo después de su puesta en funcionamiento, se la comenzara a conocer con el nombre que hoy ya figura como definitivo.

La construcción de la Bodega La Mezquita, que ocupa una superficie cubierta de 25.350 m2, se inició el 1 de Septiembre de 1971, finalizándose las obras el 10 de Octubre de 1974. El edificio está compuesto por siete naves, seis de las cuales tienen unas dimensiones de 30 metros de ancho por 130 de largo y la séptima de 30 metros de ancho por 65 de largo. Las cubiertas, a dos aguas, descansan sobre columnas, saliendo de cada cara de éstas arcos de herradura. En las cota altas , las arcadas son dobles, pues sobre los arcos de herradura se superponen otros de medio punto.

En el interior de uno de los laterales de la bodega, existe un mirador desde el que puede contemplarse la majestuosidad del edificio y las impresionantes perspectivas dibujadas por botas, columnas y arcos.

Esta bodega almacena actualmente 30.000 botas de vino.

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